jueves, 3 de noviembre de 2016

Tanto más impacto, tanto más dolor


"...pero no podría haber existido ninguna Lolita
 en absoluto sin conocer primero a Annabel, 
ambos teníamos 14, cualquier cosa que le 
pase a un muchacho en su verano 14,
 puede marcarlo de por vida. 
Ese hotel que ustede ve, El Mirana, ese era 
el nuestro. Ella quería ser enfermera, yo quería ser 
espía. De repente estabamos loca y perdidamente 
enamorados. Cuatro meses después ella murió
 de tifús. El impacto de su muerte congeló 
algo en mí, la niña que amaba se había ido 
pero yo seguí buscandola por mucho tiempo 
después dejando atras mi niñez. El veneno 
estaba en la herida ¿lo ve?
 y la herida no se sanaría...."
 Humbert Humbert, Lolita (1997)

No hay comentarios:

Publicar un comentario